Archivo de la etiqueta: Vida

Seré profundamente transformado…

Lucas 20,27-38.

Ciclo C, Domingo 32º durante el año

En Munich, Sur de Alemania, se cuenta lo siguiente: Un hombre, contento con las pequeñas alegrías de este mundo, es llamado repentinamente a la vida eterna. Como “Ángel Aloisio”, armado con un arpa, está sentado todo el santo día sobre su nube privada, que le asignaron. Aquel hombre, tan alegre durante su vida terrenal, ahora en el cielo se pone de mal humor y enojado. Porque ese cielo no le tiene nada que ofrecer, aparte de un maná sin sabor y cantar todo el tiempo el mismo Aleluia.

“En el cielo la gente no se casa. Porque son semejantes a los ángeles”. Así resuena tal vez en nuestros oídos el mensaje de este Evangelio. Y no cuesta mucho renunciar a una vida celestial tan aburrida. Sigue leyendo

Mis riquezas me comprometen.

Lucas 16,19-31.

Ciclo C, Domingo 26º durante el año

Con esta parábola, que sólo nos cuenta San Lucas, Jesús se dirige a los fariseos como representantes de todos aquellos que son amigos del dinero. Se burlaban de Jesús y de su enseñanza sobre el dinero injustamente habido. Sigue leyendo

“No llores.”

Lucas 7,11-17.

Ciclo C, Domingo 10º durante el año

¿Quién no habrá sentido alguna vez el profundo dolor al tener que enterrar “los restos mortales” de un ser querido? Sigue leyendo

Unidos a Jesús, Buen Pastor…

Juan 10,27-30.

Ciclo C, Domingo 4º de Pascua

Un hombre está sentado debajo de una palmera, en medio del desierto, y toca el violín. Se acerca un león, hace una vuelta alrededor del artista, se acuesta y escucha la música. Llega otro león, olfatea, se acuesta y escucha. Se acerca un tercero, Sigue leyendo

“¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?”

Lucas 24,1-12.

Ciclo C, Domingo de Pascua de Resurrección (Vigilia)

Las mujeres fueron al sepulcro de Jesús “el primer día de la semana al amanecer”, es decir, al amanecer del día que pronto se llamó “Domingo”: “Día del Señor”, precisamente por la Resurrección del Señor Jesucristo. En la Biblia, todas las apariciones del Resucitado ocurren en un día Domingo, como también la venida del Espíritu Santo, el Domingo de Pentecostés. Sigue leyendo