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Seré profundamente transformado…

Lucas 20,27-38.

Ciclo C, Domingo 32º durante el año

En Munich, Sur de Alemania, se cuenta lo siguiente: Un hombre, contento con las pequeñas alegrías de este mundo, es llamado repentinamente a la vida eterna. Como “Ángel Aloisio”, armado con un arpa, está sentado todo el santo día sobre su nube privada, que le asignaron. Aquel hombre, tan alegre durante su vida terrenal, ahora en el cielo se pone de mal humor y enojado. Porque ese cielo no le tiene nada que ofrecer, aparte de un maná sin sabor y cantar todo el tiempo el mismo Aleluia.

“En el cielo la gente no se casa. Porque son semejantes a los ángeles”. Así resuena tal vez en nuestros oídos el mensaje de este Evangelio. Y no cuesta mucho renunciar a una vida celestial tan aburrida. Sigue leyendo

“No llores.”

Lucas 7,11-17.

Ciclo C, Domingo 10º durante el año

¿Quién no habrá sentido alguna vez el profundo dolor al tener que enterrar “los restos mortales” de un ser querido? Sigue leyendo

«¡Es el Señor!»

Juan 21,1-14.

Ciclo C, Domingo 3º de Pascua

El texto que meditamos hoy, está tomado del apéndice del Evangelio de San Juan. Este capítulo fue agregado más tarde. Mientras tanto la Iglesia había sido implantada en todas partes del Imperio Romano. Ya había llegado a ser una Iglesia mundial. Tuvo que surgir la pregunta: “¿En qué se basa la unidad de la Iglesia? ¿Cuál es nuestra tarea común?”. Sigue leyendo

“¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?”

Lucas 24,1-12.

Ciclo C, Domingo de Pascua de Resurrección (Vigilia)

Las mujeres fueron al sepulcro de Jesús “el primer día de la semana al amanecer”, es decir, al amanecer del día que pronto se llamó “Domingo”: “Día del Señor”, precisamente por la Resurrección del Señor Jesucristo. En la Biblia, todas las apariciones del Resucitado ocurren en un día Domingo, como también la venida del Espíritu Santo, el Domingo de Pentecostés. Sigue leyendo

Dios quiere que yo viva!!!

Marcos 5,21-43.

Ciclo B, Domingo 13º durante el año

Después de aquella catástrofe atómica en la entonces Unión Soviética, esta noticia dio la vuelta alrededor del mundo: “Se le puso al reactor atómico accidentado de Chernobyl un ataúd de 400.000 metros cúbicos de hormigón armado. Quedó encerrado también el empleado Waleriy Jodemchuk, uno de los 31 muertos oficialmente admitidos.”

Muchos dicen: “Muerto es muerto. Y nadie puede devolverte a un hijo fallecido.” Sin embargo Sigue leyendo