Archivo de la categoría: Ciclo C

Un burro colgado de una cruz…

Lucas 23,35-43.

Ciclo C, Domingo 34º durante el año: Fiesta CRISTO REY

No hace mucho se encontró una ilustración que data de los primeros tiempos del cristianismo. El dibujo, rayado en una piedra, muestra un burro colgado de una cruz, y delante un hombre. La inscripción correspondiente dice: “Alexámenos adora a su dios”. Evidentemente esta burla quiso dejar en ridículo al cristiano Alexámenos, pues quien adora a un burro, tiene que ser él mismo un asno. Tómese en cuenta que un burro vale como un animal muy tonto. Sigue leyendo

¿Se viene el fin del mundo?

Lucas 21,5-19.

Ciclo C, Domingo 33º durante el año

Nunca faltan diversos exaltados que, por sus altoparlantes, amenazan con la inminencia del fin del mundo. Sigue leyendo

Seré profundamente transformado…

Lucas 20,27-38.

Ciclo C, Domingo 32º durante el año

En Munich, Sur de Alemania, se cuenta lo siguiente: Un hombre, contento con las pequeñas alegrías de este mundo, es llamado repentinamente a la vida eterna. Como “Ángel Aloisio”, armado con un arpa, está sentado todo el santo día sobre su nube privada, que le asignaron. Aquel hombre, tan alegre durante su vida terrenal, ahora en el cielo se pone de mal humor y enojado. Porque ese cielo no le tiene nada que ofrecer, aparte de un maná sin sabor y cantar todo el tiempo el mismo Aleluia.

“En el cielo la gente no se casa. Porque son semejantes a los ángeles”. Así resuena tal vez en nuestros oídos el mensaje de este Evangelio. Y no cuesta mucho renunciar a una vida celestial tan aburrida. Sigue leyendo

“Hoy tengo que quedarme en tu casa.”

Ver el comentario del Evangelio del Domingo 31º durante el año (Ciclo C) en el menú:
https://catequesisparroquial.wordpress.com/evangelio-dominical/

Jesús pinta de malo al “bueno”, y al “malo” de bueno…

Lucas 18,9-14.

Ciclo C, Domingo 30º durante el año

Con esta parábola del fariseo y el publicano Jesús se refiere a todos aquellos que tienen un vicio muy común: se creen santos y desprecian a los demás.

Para los que escucharon a Jesús, esta parábola fue muy desconcertante. Porque para ellos Jesús pinta de malo al “bueno”, y al “malo” de bueno. Sigue leyendo