Archivo de la categoría: Ciclo B

El Rey con una corona de espinas.

Juan 18, 33-37.

Ciclo B, Domingo 34º durante el año — Fiesta de Cristo Rey

Todos estamos en la tentación de querer imponernos a la fuerza. Queremos salir con lo nuestro. Los métodos para imponerse son muchos y diversos: Se lo intenta esgrimiendo argumentos. Pero éstos no siempre dan resultado. O se insiste en la autoridad. Y así uno se pone fácilmente en ridículo. O uno retira el cariño; un modo especialmente feo. O con silencio, que puede ser diabólicamente agresivo. O se lo aguijonea al adversario como mil avispas… Sigue leyendo

¿Qué futuro podemos esperar?

Marcos 13, 24-32.

Ciclo B, Domingo 33º durante el año

Después de la ilusión de progreso, un tanto ingenua, de la década de los 60, hoy por hoy no le damos mucho futuro a nuestro globo. Muchos jóvenes hablan de “no future” (“no hay futuro”), y se retiran al mundo ilusorio de las drogas, o se encierran en la felicidad privada dentro de las cuatro paredes. Sigue leyendo

Dios no mira la billetera…

Marcos 12, 41-44.

Ciclo B, Domingo 32º durante el año

En el momento de morir, un hombre rico pensaba solamente en lo que había pensado durante toda su vida: en la plata. Con sus últimas fuerzas se sacó la llave que llevaba atada al cuello, señaló el cofre que estaba al lado de su lecho, y mandó que le pusieran la bolsa repleta de monedas de oro en el ataúd. En la otra vida veía una mesa puesta con las comidas más ricas. — Decime, ¿cuánto vale este plato? — Un centavo. — ¿Y aquella torta? — También un centavo. El hombre se sonreía: “barato, maravillosamente barato”, pensaba, Sigue leyendo

Lo primero de todo…

Marcos 12, 28-34.

Ciclo B, Domingo 31º durante el año

Un maestro de la ley, parece con intención sincera, pregunta por el primero de todos los mandamientos. En aquel entonces se discutía vivamente esta cuestión. Un número exagerado de imposiciones y prohibiciones, no pocas veces insignificantes, impedía ver con claridad lo realmente importante. Sigue leyendo

Camino con la luz de la fe en mi alma…

Marcos 10, 46-52.

Ciclo B, Domingo 30º durante el año

Existen miles y miles de Bartimeos. Ese mendigo ciego es todo un símbolo de todos los marginados, abandonados, impedidos y aislados. Por su enfermedad no se puede valer por sí mismo. No le queda otra que recurrir a la limosna para poder sobrevivir. Su grito por la solidaridad y la “justicia demasiado largamente postergada” molesta muchas veces. Entonces no lo queremos oír. Queremos hacerlo callar. Decimos que en el país no hay pobres. O trasladamos villas de emergencia a otro lado, para que no estorben la hermosa imagen que pensamos presentar a los turistas internacionales. Sigue leyendo