Catecumenado

Captura de pantalla 2011-11-11 a las 17.53.02

«Camino con Cristo —

Catecumenado de Adultos»,

Libro para los catequistas. ◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊

Las 618 páginas contienen:

  • La obra respeta plenamente el “Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos” (RICA), aprovechando a la vez opciones pastorales que la Iglesia sugiere.

  • 109 Encuentros de catequesis.

  • Indicaciones detalladas para los catequistas;

  • Todos los ritos, celebraciones, retiros…

  • Introducciones específicas a cada una de las cuatro etapas del Catecumenado;

  • Introducción general al Catecumenado como Camino de fe;

  • Responde a la decisión de los Obispos reunidos en Aparecida (2007): “Proponemos que el proceso catequístico formativo adoptado por la Iglesia para la iniciación cristiana sea asumido en todo el Continente como la manera ordinaria e indispensable de introducir en la vida cristiana, y como la catequesis básica y fundamental. Después vendrá la catequesis permanente…”. (DA 294).

    Ensaya una “adaptación necesaria” que nuestros Obispos argentinos reclaman al menos seis veces (!), en distintos párrafos del relativamente breve documento “Lineamientos y Orientaciones para la Renovación de la Catequesis de Iniciación Cristiana” (LOIC), 2010.

  • Responde a la propuesta del III Congreso Catequístico Nacional (Morón, Argentina, mayo 2012).

Podés ver las características de esta propuesta concreta del Catecumenado de Adultos más detalladamente en la siguiente presentación:

03a-Catecumenado-introducción

Encontrarás:

  • una breve reseña histórica del Catecumenado;

  • las razones por qué la Iglesia lo restauró;

  • el espíritu del Camino catecumenal;

  • los objetivos del Catecumenado;

  • los destinatarios del Catecumenado;

  • los responsables del Catecumenado;

  • su metodología, pedagogía, “Tiempos” y “pasos”, etc.

 

 

 

La primera etapa del Catecumenado, el Pre-catecumenado, no se puede dejar de lado. Es indispensable.

  • Hay muchas maneras de realizarlo. Para despertar la fe, “Camino con Cristo” ofrece 17 Encuentros con Cristo, que se pueden usar con libertad: eligiendo, sumando… Vea más en:

03d-Catecumenado-Precatecumenado

La siguiente presentación explica los “Tiempos”:

  • del Catecumenado propiamente dicho (2ª etapa),

  • de la “Purificación e Iluminación” (3ª etapa), 

  • y de la Mistagogía (4ª y última etapa del Camino catecumenal):

03b-Catecumenado-etapas

La fe se conoce, se celebra, se vive. No se pueden separar la Liturgia y la Catequesis. El Catecumenado es un Camino que combina armónicamente las celebraciones litúrgicas con los encuentros de catequesis, siempre dentro de la Comunidad cristiana. ¿Cómo? La presentación que sigue te lo detalla:

El espíritu nuevo y también el método del Catecumenado reclaman a catequistas renovados, bien preparados. Sugerimos y facilitamos para todos los catequistas una experiencia de formación “en estilo catecumenal”:

Los catequistas solicitan empezar  pronto con la catequesis “en estilo catecumenal”.

Los catequistas de nuestra Parroquia Verbo Divino (Resistencia, Chaco, Argentina) están recorriendo ellos mismos el Camino catecumenal, como parte de su formación. Evidentemente se entusiasmaron con el estilo catecumenal. En el encuentro del 24 de junio 2012, con un amplio consenso, mostraron grandes ganas de trabajar ya con esta catequesis renovada.

El índice de la obra da una idea del Camino catecumenal propuesto:

La obra se completa con dos libros para los Catecúmenos y demás participantes:

«Camino con Cristo —

Catecumenado de Adultos»,

Libro para el Catecúmeno 1.

326 páginas, en colores. IMG_0988-CcC, Catecúmeno2

«Camino con Cristo —

Catecumenado de Adultos»,

Libro para el Catecúmeno 2.

268 páginas, en colores.

_________________________________________

◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊

El P. Juan Rajimon, Superior Provincial de los Misioneros del Verbo Divino, escribió el Prólogo del libro:

Con alegría, presento un nuevo trabajo del Padre Martín Weichs, religioso y sacerdote de la Congregación Misionera “Sociedad del Verbo Divino”, bajo el título “Camino con Cristo, Catecumenado de Adultos”. Verdaderamente, es un hermoso regalo para la Iglesia argentina que busca incansablemente encontrarse con Cristo, “Camino, Verdad y Vida”, por el camino de la fe. El P. Martín Weichs, es un misionero incansable en el anuncio del Evangelio y un apasionado de la formación cristiana de nuestras familias, desde los más pequeños junto a sus padres, en la catequesis familiar, como aquellos que desean que la Palabra de Dios esté siempre en su diario vivir, en los “Encuentros Bíblicos” o en la vivencia de los Sacramentos. El P. Martín, además de ser un gran escritor con más de veinte libros de su autoría, dedicados todos ellos a la Catequesis Formativa y a las Reflexiones Bíblicas, ha sido un gran organizador y animador de comunidades. Cuenta con una amplia experiencia como párroco y, sobretodo, como investigador permanente, ahondando y renovando en las metodologías catequéticas aplicadas en el campo pastoral, tanto en el ámbito urbano como en el rural. Este aporte para la Iglesia, desde una visión renovada y amplia, está fundado sobre todo en la Palabra de Dios, en los Documentos eclesiales, respondiendo a la solicitud de los Obispos en la última Conferencia Episcopal que tuvo lugar en Aparecida, Brasil, para la iniciación en la vida cristiana desde un proceso catequístico de formación básica y fundamental (Cfr. Doc. Aparecida Nº294). Sin perder la fidelidad a lo que se llama “ritos” de acuerdo al Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos (RICA), el Padre Martín ha realizado una adaptación y una inculturación aplicable a  nuestras realidades cotidianas, y a la vez, ha aprovechado todas las opciones que ofrece el mismo Ritual. En cuanto a la presentación, es muy precisa, creativa y dinámica -como ha caracterizado todos los libros y ediciones del P. Martín- respetando el proceso que lleva cuando hay una opción de seguimiento, pues la conversión es siempre gradual. De acuerdo al Ritual de Iniciación Cristiana, está dividida en etapas, propio de los cuatro “Tiempos” del Catecumenado, facilitando así un trabajo paulatino, donde se van tratando distintos interrogantes de la realidad humana y espiritual, de la vida personal, familiar y social, a partir del conocimiento de las verdades de fe con una sólida doctrina eclesial, que lleva a un cambio y a una renovación en el pensar y en el actuar, en vistas a un crecimiento como cristianos comprometidos y ciudadanos responsables en la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria, ayudando de esta manera a la instauración del Reino de Dios desde ahora. Además, esta nueva propuesta, está preparada para ser utilizada por los Catequistas y los Catecúmenos, como también por quienes acompañan la formación de los mismos, con encuentros de catequesis, trabajos en grupos, reflexiones, textos bíblicos,  retiros y celebraciones. Estoy seguro que este nuevo material no sólo ayudará a aquellos que se inician en el seguimiento a Cristo en el Catecumenado, sino de una manera especial, a todos los que quieran renovar y profundizar la fe, pues es toda la Comunidad la que acompaña a los Catecúmenos, comenzando en primer lugar los más cercanos, es decir, los familiares y amigos, luego los catequistas y en sentido amplio, toda la comunidad Parroquial, buscando así llevar al testimonio de profesar la fe cristiana con obras y con palabras, en nuestro actuar cotidiano y en cada una de las realidades que nos toque vivir. Pidiendo a María Santísima, Madre del Verbo hecho Carne, nos anime a seguir a Cristo por el camino de la santidad, y de manera muy especial, acompañe a todos aquellos que por iniciativa divina,  han optado ser miembros del Cuerpo de Cristo, en esta gran familia que es la Iglesia Católica. Que ella, la siempre Virgen y Agraciada, suscite en los corazones, hombres y mujeres dispuestos a ser testigos de la fe y del amor de Dios por medio de su Hijo Jesucristo con la asistencia del Espíritu Santo, para mayor gloria de su Nombre.

P. Juan Rajimon, svd, Superior Provincial de los Misioneros del Verbo Divino

Ofrecemos una pequeña prueba de lectura (de la pág. 58s):

Tal vez me puedo redescubrir a mí mismo muy bien en la persona de Pedro. Yo también, a pesar de todas mis dudas, quiero ir al encuentro con Jesucristo. Y Él me invita a dar un paso para nada acostumbrado y “no normal”, como es el caminar encima de las fuerzas del mal y de tantas cosas que amenazan con llenarme de miedo y desánimo. Me invita a confiar plenamente en Él, en su Palabra y en sus promesas; a dejarme guiar por Él. Debo renunciar a la ilusión de poder manejar mi vida yo mismo. Es imposible que yo pueda saberlo todo, asegurar y decidir todo yo mismo:

  • No pude decidirlo yo, si, cómo y cuándo iba a llegar a este mundo, como mujer o varón, en la época de los Neandertaler o en el siglo 20, en China, África o en la Argentina… Ahora solamente me quedan dos alternativas: aceptarme como soy y quererme como soy, u odiarme a mí mismo.
  • Igualmente no soy libre respecto de mi pasado. Lo que pasó, pasó. Nada de lo que hice o sufrí, se puede anular. Está ahí, para siempre. Puedo reavivar permanentemente los sufrimientos de viejas heridas. O también puedo pedir a Dios que me llene con la paz que solamente Él me puede dar.
  • Del mismo modo no domino mi futuro. Aunque tal vez pueda postergar un poco mi despedida de este mundo, la muerte vendrá inevitablemente. Al final me veré obligado a dejarlo todo. ¿Puedo confiar en que Dios me puede y quiere regalar todo lo que más anhelo en mi corazón?
  • Tampoco puedo decidir yo si Dios existe o no. Si Él me ha creado con una misión y una meta, si Él quiere que yo viva unos ochenta años o eternamente. Como no pude elegir si quiero ser hijo de mis padres, tampoco puedo decidir si quiero ser una creatura de Dios o no.

Todo esto ya está dado. No lo defino yo. Al contrario ello me define a mí.

  • Puedo ponerme rebelde. Puedo tratar de no pensar en ello, de olvidarlo. Puedo protestar contra todo aquello que está fuera de mi poder y libre decisión, y me hace sentir impotente.
  • O yo puedo reconocer serenamente mis límites y descubrir en todo esto una gran oportunidad: empezar a confiar plenamente en Dios. Jesús me dice: “No quedes sólo un espectador. No mires no más. Sentate en mi carretilla, y te llevo seguro al otro lado.”

La decisión es mía: O me abro a Dios y quiero depender de su infinito Amor, o prefiero girar alrededor de mí mismo, y así tendré que depender de mi impotencia humana. No puedo postergar esta decisión indefinidamente. Cuando Dios me llama, le tengo que darle una respuesta. Cerrarle mi corazón y no querer responderle, sería también una respuesta. Pero seguramente sería la peor reacción de parte mía. Perdería la gran oportunidad de mi vida. No soy libre si quiero tomar una decisión o no. No la puedo evitar. Soy solamente libre de cómo me decido. Dios me invita a participar en su propia Vida divina. Pero jamás me va a obligar a ello. Respeta mi libre opción. El Amor no se impone a la fuerza. Se ofrece. _______________________________________________________

Acá va una carta del, hasta fines de 2011, Presidente de la Comisión Episcopal para la Catequesis y Pastoral bíblica, Mons. Luis Guillermo Eichhorn, Obispo de Morón (diócesis, donde se realizó el 3er Congreso Catequístico Nacional, del 24 al 27 de mayo 2012):

Estimado P. Martín: he recibido tu libro “Camino con Cristo”, Catecumenado de Adultos. ¡Te lo agradezco y además te felicito! Lo he estado hojeando, y veo que has logrado una obra que responde a la necesidad de todos: un material práctico, concreto, que ayude a plasmar una verdadera iniciación cristiana de nuestros adultos, en un estilo propiamente catecumenal. Estoy convencido que es la necesidad urgente de nuestra Iglesia, su renovación y conversión pastoral, que sólo se logrará con “cristianos nuevos”, que surgirán, precisamente, de un proceso de re-iniciación en su vida de fe. Te agradezco tu esfuerzo y admiro tu capacidad para esto: todo parte de tu vocación y pasión por la catequesis, un don de Dios, que has sabido hacer fructificar. Aprovecho la oportunidad para desearte una Feliz Navidad, que el Señor llene tu corazón con su presencia siempre nueva. ¡Gracias! Un abrazo con afecto.

Mons. Luis Eichhorn (Morón). ______________________________________________________

Domingo 1º de Cuaresma (25 de febrero 2012): El primer grupo de Catecúmenos “electos” de la Parroquia «Verbo Divino», Resistencia/Chaco, Argentina:

 Unas instantáneas del ENCUENTRO REGIONAL DE CATEQUESIS, en la ciudad de Formosa, Argentina, del 28 al 29 de julio de 2012:

__________________________________________________

Encuentro arquidiocesano de catequistas

 (Resistencia, Chaco, Argentina, 19 de agosto 2012): El primer bloque «La INICIACIÓN CRISTIANA en estilo catecumenal» despertó preguntas e inquietudes a las que quiero tratar de responder aquí, ya que en el encuentro no nos quedó más tiempo:

—◊— ¿Qué es el “kérygma”?

El núcleo esencial del kérygma se lo puede expresar con tres palabras:

¡Jesús ha resucitado!

La Resurrección de Jesús de Nazaret cambió radicalmente la historia de la humanidad. Y cambia también profundamente la vida de cada persona que llega a creer en Él. Después de los acontecimientos de la Pascua y de Pentecostés, Pedro proclamó públicamente y con coraje el kérygma: “Pedro, poniéndose de pie con los Once, levantó la voz y dijo: … Israelitas, escuchen: A Jesús de Nazaret, … ustedes lo hicieron morir, clavándolo en la cruz… Pero Dios lo resucitó, librándolo de las angustias de la muerte…”. (ver Hechos 2,12-36). En el encuentro lo explicamos de esta manera: El estilo catecumenal es un estilo kerygmático. Todos los Evangelios nos han conservado como fue el inicio del cristianismo: “un encuentro de fe con la persona de Jesús”. (DA 243). “Toda la catequesis debe ser transversalmente kerygmática, esto es, anunciar la Buena Nueva de Jesús, poner en contacto e intimidad con Él.”  (LOIC 17). El texto “paradigmático” del kérygma es el Camino que los discípulos de Emaús recorren junto a Jesucristo Resucitado. (Lc.24, 13-35.) El núcleo kerygmático es la Muerte salvadora y la gloriosa Resurrección del Señor Jesucristo.

—◊— ¿Qué es la “INICIACIÓN CRISTIANA en estilo catecumenal”? ¿Qué es el “Catecumenado”?

El catecumenado tiene sus raíces históricas en una sociedad “precristiana”, pagana y plural. Los cristianos pudieron vivir su fe solamente al margen de la sociedad. Nos hace mucho bien, volver nuestra mirada hacia aquellos hermanos nuestros de los primeros siglos de la Iglesia. En medio de circunstancias adversas, maduraron tantos admirablemente en la fe, con una convicción cristiana tan firme, que eran capaces de hasta dar la vida por Cristo. El modo de iniciar en la vida cristiana de los primeros siglos de la Iglesia se acostumbraba llamar «Catecumenado». Se trató de un Catecumenado de adultos, ya que en aquellos tiempos lo normal fue el Bautismo de adultos. Los discípulos de Jesucristo, en relativamente poco tiempo, lograron transformar el imperio romano en su Espíritu. No les fue fácil. Comenzaron como un pequeño grupo, y fueron frecuentemente perseguidos cruel y sangrientamente. En más de un aspecto, a nosotros hoy, nos tocan vivir circunstancias parecidas a las de los primeros siglos de la Iglesia. La globalización nos convirtió de nuevo en minoría, aunque seamos millones. Se están terminando largos siglos de “cristiandad”. Vivimos en una sociedad “postmoderna”, que muchos suelen llamar también “postcristiana”. Cada vez más, no aquel que no va a Misa, sino el que va a Misa, se ve obligado a justificarse. Es de esperar, que el catecumenado que ha dado tantos frutos en aquella sociedad “precristiana”, también podrá darlos en nuestro mundo “postcristiano”. De ahí no es nada extraño que el Concilio Vaticano II haya propuesto renovar el catecumenado de la joven Iglesia. En nuestro encuentro se citaron los siguientes documentos de la Iglesia: “Proponemos que el proceso catequístico formativo adoptado por la Iglesia para la iniciación cristiana sea asumido en todo el Continente como la manera ordinaria e indispensable de introducir en la vida cristiana, y como la catequesis básica y fundamental.”   (Aparecida 294). “El paradigma fundamental de la iniciación cristiana es el catecumenado bautismal de los primeros siglos de la Iglesia, con las adaptaciones necesarias…, siguiendo las indicaciones del Ritual para la Iniciación Cristiana de Adultos.”  (LOIC 13. El “Ritual para la Iniciación Cristiana de Adultos” forma parte del “RITUAL ROMANO DE LOS SACRAMENTOS”, libro litúrgico que cada sacerdote católico posee.) “El Catecumenado bautismal de adultos es un paradigma, que debe inspirar un ‘estilo catecumenal’”. (LOIC 56).

—◊— ¿En qué consiste el Catecumenado de adultos?

1. Se trata fundamentalmente de una Iniciación en la vida cristiana. 2. Es un camino de conversión: un cambio progresivo de pensar y de actuar. Incluye un cambio de actitudes. Es un camino que apunta hacia la madurez cristiana. 3. Es imprescindible el conocimiento de las principales verdades de la fe (una sólida doctrina). 4. El Catecumenado busca llevar al testimonio de profesar la fe cristiana, con las obras y las palabras, en la vida personal, familiar, eclesial y social. 5. El Documento de Aparecida precisa: “La iniciación cristiana, propiamente hablando, se refiere a la primera iniciación en los misterios de la fe, sea en la forma de catecumenado bautismal para los no bautizados, sea en la forma de catecumenado postbautismal para los bautizados no suficientemente catequizados.” (DA 288). O sea, en resumen: esta propuesta  «Camino con Cristo, Catecumenado de Adultos» es para todos los adultos y jóvenes. 6. Es normal que los participantes de un grupo catecumenal sean algunos ya bautizados y otros no bautizados; algunos ya bastante maduros en la fe, y otros principiantes. Para ambos el grupo será una gran oportunidad de enriquecerse mutuamente. Los participantes ya bautizados se sentirán fuertemente llamados a “ratificar” como adultos su propio Bautismo, que habitualmente recibieron de pequeños. El grupo es un espacio donde no solamente se adquieren conocimientos religiosos, sino donde ante todo se hacen y se comparten experiencias de fe.

—◊— ¿Cómo lo ponemos en práctica el Catecumenado?

Para poner en práctica el Catecumenado, en esta página encontrás todo lo necesario, tanto para la formación necesaria y previa de los catequistas, como para guiar y animar un grupo catecumenal. Podés bajar las presentaciones (PowerPoint) y demás subsidios (pdf) y usarlos gratuitamente. La obra impresa consta: 1. «Camino con Cristo, Catecumenado de Adultos, Libro para los CATEQUISTAS». El catequista necesita disponer, aparte de la Biblia,  de este único libro, que contiene todo lo necesario para poder recorrer todo el Camino catecumenal. 2. La versión para los catecúmenos/catequizandos se ofrece en 2 tomos. Para conseguir los libros, entrá en «Contacto». Para informarte, consultá en el menú, aparte de esta página «Catecumenado», también «Catequesis Familiar» y «RECURSOS».

—◊— ¿Qué diferencia existe entre el Catecumenado de Adultos y la Catequesis familiar? ¿Cómo se aplican estos nuevos lineamientos a la CATEQUESIS FAMILIAR de hoy?

Prácticamente no existe ninguna diferencia entre el Catecumenado de Adultos y la Catequesis familiar. Esta misma obra «Camino con Cristo» sirve tal cual para la “Catequesis familiar en estilo catecumenal”. La completamos con algunos contenidos específicamente “familiares”: «VIVIENDO CON JESÚS, Libro de los padres, Primer año», ante todo los encuentros 3 a 5, y la primera Celebración. Para  los niños pueden seguir siendo útiles los «Cuadernos del niño», también las «Celebraciones para niños». Para los “tiempos” 1 y 3 del Catecumenado, por el momento, se tienen que adecuar los temas creativamente a la edad de los niños, en forma personalizada. El hecho de que un grupo en estilo catecumenal normalmente cuenta con muy pocos niños, facilita la atención personalizada. (Fijate en la correspondiente planificación de la Catequesis Familiar en estilo catecumenal: CcC-planificación. En el menú: «Catequesis Familiar» en esta misma página, encontrarás más información y ayuda.)

—◊— ¿Cuál es el límite entre “proponer” e “imponer” la fe? Porque si proponés, son pocos los que perseveran, ya sea en la Misa o en los encuentros de catequesis, y si imponés, se van a cambiar de religión…

No nos referimos aquí a la natural autoridad que tienen los padres frente a sus hijos. En lo demás estoy convencido que vale: En el mundo de cristiandad no se podía nacer y no ser cristiano. Hoy en día, en esta sociedad plural, donde existe todo un supermercado con toda clase de ofertas “espirituales”, cada vez menos se nace cristiano; cada uno tiene que llegar a serlo por su propia convicción y decisión. Y esto vale también para los adultos y jóvenes ya bautizados. No se trata solamente de la ignorancia religiosa, sino de la falta de fe en Jesucristo. El mandato de Jesús recobra un renovado vigor: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado.” Mt.28,19s.  En los primeros siglos cristianos se bautizaban los que se habían hecho discípulos de Cristo. Lo mismo hoy: debemos salir al encuentro con los no bautizados para ofrecerles el tesoro de la fe. Pero, actualmente, el mayor desafío es ayudarles a los bautizados a que cada uno llegue a la madurez cristiana, por medio de una opción personal, libre y responsable. La preparación al Bautismo de los catecúmenos motiva grandemente a los ya bautizados a renovar y profundizar su propia vocación cristiana. El catecúmeno no es simplemente una persona deficitaria que “todavía no es (cristiana)” y “todavía no tiene (los Sacramentos)”, sino enriquece enormemente la fe de la Comunidad. A todos el Catecumenado les facilita el encuentro personal con Cristo como Salvador y Maestro. Propone la fe como un camino, “un camino nuevo y viviente” Hebr.10,20. ,que se recorre fijando “la mirada en el iniciador y consumador de nuestra fe, en Jesús”.Hebr.12,2.  En este camino hasta un “hereje” puede quedar “purificado”, y su corazón llenarse de gratitud y fe en Jesús, para “levantarse”, o sea resucitar con Cristo. (ver Lc.17,11-19). “Es necesario comunicar los valores evangélicos de manera positiva y propositiva.”  (LOIC 17). “Se propone la fe, se espera la respuesta libre, consciente y coherente del hombre: su profesión de fe.”  (LOIC 17). “El Evangelio nunca se impone, se propone”.  (LOIC 30). Antes de usar su poder para imponer su Amor divino, Jesús prefirió dejarse crucificar, en aparente impotencia. Dios ofrece su Amor; no obliga a nadie. Igualmente, la Iglesia ofrece, no obliga.

—◊— En el catecumenado, ¿hay que dejar libertad para recibir los Sacramentos?

El proceso de madurar en la fe es personal. El estilo catecumenal no prevé que después de un determinado período de catequesis se celebren casi “automáticamente” los Sacramentos. El tiempo para recorrer el Camino catecumenal queda abierto. Dice la Iglesia: “El catecumenado o instrucción pastoral de los catecúmenos se ha de prolongar todo el tiempo necesario, aun por varios años, para que pueda madurar su conversión y su fe.” La duración del Catecumenado depende de la madurez alcanzada de cada catecúmeno/catequizando. En «Camino con Cristo» se sugiere una autoevaluación, personal, pero estando en su grupo, en un clima de oración, con algunas preguntas en conciencia, que para los catecúmenos adultos, por ejemplo, suenan así: Lo que Jesús y su Iglesia me enseñan, ¿me convence? ¿Estoy de acuerdo? ¿Estoy dispuesto a tratar de vivirlo sinceramente? (Si soy casado:) ¿Tengo el propósito firme de serle fiel a mi cónyuge para toda la vida? (Si soy padre/madre:) ¿Estoy dispuesto/a a iniciar a los hijos en la vida cristiana? (Como novio/a:) ¿Quiero formar una familia cristiana, siendo fiel a mi futuro cónyuge para toda la vida? ¿Estoy firmemente decidido a participar en la Santa Misa todos los domingos y fiestas? ¿Me he acostumbrado a participar en ella? Si en conciencia y con sinceridad tu respuesta a una sola de las preguntas es “no”, o te queda alguna duda, es aconsejable que lo dialogues con una persona de tu confianza, en primer lugar con el párroco, o también con tu padrino/madrina, o con el/la catequista. Podría ser conveniente que todavía no pidas el bautismo, sino que te tomes más tiempo para que puedas clarificar tu decisión de consagrarte a Cristo para siempre. Si juzgás que has madurado como discípulo y misionero de Jesucristo y estás decidido a consagrarte a Él definitivamente, pedile a la Iglesia el Santo Bautismo, junto con tu padrino/madrina y por medio de tu catequista.

—◊— ¿Cómo se puede promover la formación orgánica de los catequistas, desde la comunidad parroquial?

Me permito remitir a la propuesta arriba ya mencionada:

03e-Catecumenado-grupos

◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊ Ofrecemos el folleto que se entregó en el encuentro como resumen de lo expuesto por el equipo del primer bloque: «La INICIACIÓN CRISTIANA en estilo catecumenal» (2 páginas, 168 KB, pdf):

IC-en estilo catecumenal

◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊ __________________________________________________

Encuentro regional del NEA (Nordeste argentino) de Pastoral orgánica

Posadas, Misiones, del 21 al 23 de junio de 2013.

Captura de pantalla 2013-06-29 a las 21.28.42

Introducción: Presentación de la jornada del día sábado:

◊02a-Catecumenado-Past.orgánica2013

Exposición: ¿Qué es el “estilo catecumenal”?

◊02b-Catecumenado-Past.orgánica2013

Exposición: Formación experiencial de los agentes de pastoral en estilo catecumenal:

◊02c-Catecumenado-Past.orgánica2013

42 Respuestas a “Catecumenado

  1. LILIA DEL TORO ACOSTA

    Por favor me pueden informar sobre los requisitos y horarios para realizar las pláticas especiales llamadas Catecumenado (donde se reciben los tres sacramentos de Iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía).

  2. francisco antonio

    muy buena el resumen del catecumenado del adulto
    quisiera saber donde puedo conseguir l libro de catequesis para adulto

    • Hola, Francisco Antonio. Gracias por tu comunicación. Te respondo: Normalmente cualquier librería católica lo tiene a disposición. En todo caso entrá en «Contactos» y mirá ahí los modos posibles. No sé dónde vivís. En Buenos Aires lo conseguís en Librería Guadalupe. Un abrazo!

  3. Como puedo I tener el material ?

  4. Juanita Dávila

    Hola de Saltilo, Coahuila y estoy en un grupo de cetecumenos, donde pudo conseguir el libro catecumenado de adultos, gracias

    • Muchas gracias, Juanita, por comunicarse y mostrar tanto interés por conocer y amar a Jesús. Entrá en «CONTACTOS» y pedíselo a la Editorial Guadalupe de Buenos Aires. Un abrazo en Jesús, Buen Pastor. Bendiciones.

  5. Hola, soy catequista colombiana de la nueva evangelizacion. Quisiera saber donde puedo conseguir el libro de catequesis para adulto,joven y niño, muchas gracias. Marina un abrazo!

    • ¡Muchas gracias por tu abrazo, Marina! Tengo recuerdos muy bonitos de Colombia y de su gente (¡ante todo!). Son buena gente, eh! Entrá en «CONTACTOS» y pedíselo a la Editorial Guadalupe de Buenos Aires. Igualmente un abrazo… ¡Qué lindo que los colombianos y argentinos se abracen! Bendiciones.

  6. Hola. soy de San Francisco Solano, partido de Quilmes, pcia de Buenos Aires. Quisiera saber donde puedo conseguir el libro de catequesis para adultos. Gracias. Gerardo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s